Cambio Clip Rojo por una casa.
“Quiero cambiar este clip rojo por algo más grande o mejor. Un bolígrafo, una cuchara o quizás una bota. Si prometes hacer trueque conmigo, prometo ir hasta donde estés. Voy a continuar la cadena de intercambios hasta que consiga una casa. O una isla. O una casa en una isla. Imagínatelo”. Kyle MacDonald, un canadiense de 26 años, colgó este anuncio en la web craigslist.com hace exactamente un año. Hoy recibirá las llaves de una casa en Kipling (Saskatchewan), un pueblo canadiense de un millar de habitantes cuyo alcalde supo de la enloquecida cadena de trueques que MacDonald estaba realizando y decidió ofrecerle un hogar para que la publicidad del disparatado intercambio le ayudara a poner su pueblo en el mapa internacional.
Y es que hoy, si uno no es noticia gracias a Internet, no es nadie. Y si no tiene ideas para poner en práctica con la ayuda del ciberespacio, tampoco. “Vivo de alquiler, pero siempre quise tener una casa. No tenía dinero para comprarla, pero tenía un clip rojo”, explica MacDonald en su blog oneredpaperclip.blogspot.com.
Fuente: El Pais.es





Comentarios
Jaime Cortaza | 12 jul, 2006
Increíble pero cierto, supongo. Día tras día me sorprenden iniciativas de este tipo y de otros, pero cargadas de creatividad e imaginación, salpicadas con algo de locura y hasta estupidez. Pero bueno, el tiene su casa, yo tengo una chincheta metálica…