Fueron felices y comieron perdices…
Las conserveras tradicionales aguantan la crisis.
Son pocas las empresas de la región que se resisten a las comodidades que ofrece la industrialización.
En Piedrabuena, Ciudad Real, está Félix Soto, una fábrica de conservas de piezas de caza que trabaja como en sus inicios, en 1929. Además, gracias a la fidelidad de sus clientes, han conseguido esquivar la crisis económica que atraviesa el país.
Sin secretos ni tapujos esta fábrica conserva su receta mas tradicional. Con la paciencia que se tenía antiguamente en las cocinas, que cada vez resulta más incompatible con la vida que llevamos, se consigue un producto con calidad.
Fuente: rtvcm.es (incluye vídeo)




